Cada plato es una etapa. El líquido entra por la zona de entrada, cruza el área activa, rebasa el vertedero y cae al bajante; el vapor sube por el plato y lo convierte en espuma. Los bajantes alternan de lado, así el líquido recorre cada plato completo y baja en zigzag.
Todo está a escala. El diámetro, el espaciamiento, el vertedero, la holgura bajo el faldón, la cresta del líquido, la altura de la espuma y el líquido que retiene el bajante salen de la hidráulica de la tabla de verificaciones, no de un dibujo. En el bajante, el tono oscuro es líquido claro y el claro, la espuma que lleva encima.
Los dos platos de arriba trabajan con las cargas de la rectificación y los tres de abajo con las del agotamiento, que lleva más líquido: la alimentación entra sobre el plato 3.